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5 de diciembre de 2013

Frases para recordar: El Cid


Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor
El Cid

30 de noviembre de 2013

De cuando los padres han de pasar de Reyes a pajes...

Llega la Navidad y con ella la ilusión a la cara de los niños deseosos de que Papá Noel y los Reyes Magos les traigan montones de regalos. Pero esa ilusión puede convertirse de un día para otro en lágrimas y desolación cuando, perdida en parte la inocencia propia de los primeros años, comienzan a escuchar a hermanos o amigos mayores, escuchar conversaciones descuidadas "de mayores" o simplemente a atar cabos y se plantean la fatídica pregunta: ¿Son los Reyes Magos en realidad los padres?

Hace tiempo alguien me envió una maravillosa historia para contar a los peques de la casa en estas situaciones. Pero, dado que en aquellos momentos ni tenía peques ni planes de tenerlos, se quedó en el cajón del olvido. Ahora, las tornas han cambiado y aunque busqué y rebusqué aquel correo no hubo forma de encontrarlo.
Sin embargo, a través del blog 86400, he encontrado un texto, sino idéntico, si muy parecido. La entrada original, que me permito reproducir prácticamente sin cambios a continuación, puede encontrarse en http://86400.es/2008/12/19/los-reyes-magos-son-realmente-los-padres-descubre-por-que/
Espero que os guste.
Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero… que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.
- Es que… -titubeó Cristina
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?


El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos… pero…

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen – respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina .
- Entonces no lo entiendo papá.


- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado. Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:


- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en los pajes de los Reyes Magos, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado. Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:


- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.


6 de septiembre de 2013

Desenmascarando a los Dispositivos no Reconocidos

Es muy frecuente que tras reinstalar el sistema operativo aparezcan algunos dispositivos catalogados como no reconocidos lo cual siempre es una molestia. ¿Cómo saber a que dispositivo concreto corresponde?

Existen programas que, a partir del número de dispositivo pueden echar una mano. Pero puede hacerse de manera manual de una forma rápida y sencilla.

En primer lugar es necesario obtener el identificar del dispositivo o dispositivos que no han sido reconocidos. Para ello es necesario abrir el Panel de Control, acceder a la opción de sistema y por último pulsar sobre la pestaña Hardware (puede también accederse directamente a través del comando devmgmt.msc). Éstos serán fáciles de identificar, puesto que aparecerán marcados con un símbolo de interrogación amarillo. Accediendo a los detalles de estos dispositivos podremos obtener los datos necesarios para localizarlos posteriormente. De entre todos los datos ofrecidos, dos serán de interés para ello: el identificador del fabricante (Vendor ID o VEN) y el identificador del dispositivo (Device ID, DEV o PID). Ambos aparecerán juntos bajo la entrada de Identificación de Instancia del Dispositivo.

Los identificadores del dispositivo

El primero de estos identificadores, una cadena hexadecimal de 4 cifras (en el ejemplo 8086) está situado a continuación de la palabra reservada VEN_. El segundo identificador, de la misma longitud, se ubica a continuación de la palabra reservada DEV_ (en el ejemplo 29B7).

Una vez localizados, podrán ser utilizados para identificar el dispositivo. ¿Cómo? Empleando bases de datos específicas como PCIDatabasePCI ID o IDHW


Haciendo la búsqueda correspondiente con los identificadores previos obtendremos la descripción del dispositivo no reconocido con lo que podremos proceder a la instalación de los controladores adecuados.

16 de febrero de 2013

Configurando interfaces de red...

Los que habitualmente trabajamos en diferentes ubicaciones nos encontramos que con frecuencia necesitamos modificar los datos relativos a la configuración de acceso a internet.

Si hay wifi, no hay problema: se selecciona una de las redes que está con cobertura y, si ya nos habíamos conectado previamente, el sistema automáticamente asigna los datos necesarios (usuario, contraseña, etc.) y el acceso a la red es prácticamente instantáneo.

¿Pero que ocurre si el acceso no se hace a través de wifi sino a través de una red cableada? En este caso, será necesario acceder a las propiedades del adaptador de red y configurar todos los datos de acceso: dirección ip, gateway, dns, etc. Nada complicado, pero sí latoso. Sobre todo si hay que hacerlo a menudo.

Aunque es verdad que existen aplicaciones que se encargan de almacenar por nosotros dichas configuraciones, únicamente con unos pequeños scripts se puede hacer mucho más fácil y rápido este proceso.

Si se trabaja con equipos con Sistema Operativo Windows el comando principal a tener en cuenta es netsh. Asumiendo que la conexión de red a configurar tiene el nombre "LAN", la configuración del acceso debería ser similar a la siguiente:



rem Fichero: casa.bat
@echo off
cls

echo.
echo ===== Configurando la conexión de red para casa ===============
echo  IP:      192.168.2.100
echo  Mask:    255.255.255.0
echo  Gateway: 192.168.2.1
echo  DNS:     192.168.2.5
echo.

ipconfig /release *

echo Red desconectada
echo Por favor, espere.
echo.
  
netsh interface ip set address "LAN" static 192.168.2.100 255.255.255.0 192.168.2.1 1

netsh interface ip set dns "LAN" static 192.168.2.5
  
echo ====== Red configurada =======================================
echo compruebe los datos de la nueva red.
  
ipconfig
   
echo.
pause



Si se trabaja con equipos con Sistemas Operativos Linux las diferentes configuraciones de acceso a la red pueden hacerse en el fichero /etc/network/interfaces

# /etc/network/interfaces

# Loopback network interface
auto lo
iface lo inet loopback

# Tarjeta de red eth0
auto eth0
iface casa inet static
    address 192.168.2.100
    netmask 255.255.255.0
    network 192.168.2.0
    broadcast 192.168.2.255
    gateway 192.168.2.1

iface oficina inet static
    address 10.10.10.132
    netmask 255.255.255.0
    network 10.10.10.0
    broadcast 10.10.10.255
    gateway 10.10.10.1


Para cambiar la configuración de eth0 bastará desconfigurar la red actual con un ifdown eth0 y cargar la cargar la nueva configuración (eg. ifup eth0=casa). Si se quiere verificar que los nuevos datos han sido correctamente cargados, basta ejecutar un ifconfig

14 de febrero de 2013

Carpetas compartidas en VirtualBox

Una de las formas más cómodas de compartir información entre una máquina virtual y la máquina anfitriona es mediante el uso de carpetas compartidas.

Si se utiliza VirtualBox los pasos a seguir son los siguientes:


  • Instalar en la máquina virtual las Guest Additions Tools 
  • Dentro de la configuración de la máquina virtual en VirtualBox Administrator será necesario definir qué carpetas se quieren compartir entre máquina host  y máquina virtual. También será necesario especificar bajo que nombre se hará la compartición.
    • En este ejemplo se comparte la carpeta c:\temp, a la que se asigna el original nombre de temp como nombre de recurso compartido.
  • Una vez iniciada la máquina virtual bastará con montar el recurso compartido a través del comando mount. Para ello puede ser de utilidad un script similar al siguiente, en el que además de especificar las opciones básicas (carpeta compartida y punto de montaje) se indica también el identificador del usuario y del grupo a los que pertenecerán los archivos montados.
    • mountTempFolder.sh
          #!/bin/sh
          # VBox GuestAdditions must be installed
          # sudo mount.vboxsf externalFolderName guestFolderPath

          mountDir=/mnt/sharedFolders/tmp
          sharedFolderName=temp
              echo "Mounting shared folder..."
              sudo mount -t vboxsf -o uid=1001,gid=1001 $sharedFolderName $mountDir
              echo "Shared folder mounted on $mountDir"