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29 de octubre de 2018

Sequator: Apilado de imágenes (o sacar petróleo de dónde parece que no hay nada)


Uno de los principales problemas cuando queremos hacer fotografía nocturna es que nunca tenemos luz suficiente extraer detalles de aquellas zonas que más nos interesan, sobre todo del cielo. Bueno, con esto de la luz somos un poco especiales... porque o no nos llega o, si hay luna, nos sobra porque nos "roba" estrellas. Así que cuando no es por una cosa es por la otra...

El caso es que en noches oscuras, tenemos la posibilidad de acceder a zonas muy interesantes de fotografiar, por ejemplo nebulosas.

El problema es que emiten muy, muy poca luz. Así que para poder retratarlos no queda otra que estirar los tiempos de exposición. Y, una vez más, tenemos otro problema: que las estrellas tienen la tendencia a no estarse quietas mucho tiempo (bueno, más bien somos nosotros los que nos movemos, como explicamos en esta entrada)


2 de junio de 2018

SaalDigital: prueba de producto FotoCuaderno


Pues los amables chicos de Saal me han ofrecido la posibilidad de probar otro de sus productos, en este caso el Fotocuaderno. Y como cada vez me gusta más ver las fotos impresas en lugar de en el monitor y como no sé decir que no... pues aquí está la opinión prometida a cambio.

El proceso de descarga del programa, maquetación y realización pedido del producto no varía del realizado en los productos anteriores los pedidos anteriores (aquí, aquí y aquí) así que directamente voy a comentar lo que me ha parecido el producto final en sí.

Fotocuaderno: acabado final


23 de abril de 2018

Evitando el ruido

Después de la buena aceptación de las entradas anteriores acerca de cómo trabajar en escenas de alto rango dinámico (aquí, aquí y aquí) nos tiramos al agua con un nuevo mini-tutorial. En este caso acerca de cómo evitar el ruido en nuestras imágenes o cómo reducirlo cuando nos vemos obligados a emplear ISOs elevados.

El principalmente causante del ruido en nuestras imágenes es el empleo de un ISO elevado. Partamos de la base de que todo el mundo sabe lo que es el ISO (el nivel de sensibilidad del sensor a la incidencia de luz), pero realmente ... ¿qué entendemos por ISO alto? Pues al menos para esta entrada, entenderemos ISO alto aquel valor de nivel de sensibilidad de la cámara a partir del cual se empieza a apreciar ruido de forma notable. Concretando un poco (sólo un poco) más..
  • El ruido en una imagen es algo subjetivo, pues dependerá del nivel de tolerancia que el observador tenga a él. Lo que para unos es inaceptable para otros entrará dentro del intervalo de tolerancia. 
  • El ruido dependerá también del tipo de fotografía. Es mucho más evidente en un retrato, por ejemplo, que no en una imagen nocturna, en dónde es mucho más fácil de disimular dada la propia naturaleza de la imagen.
  • Para una misma persona el nivel de ruido aceptable dependerá principalmente del tipo de cámara. En cámaras de iniciación probablemente sea muy evidente en ISOs de 1600 o superior (dependiendo del tipo de imagen), las cámaras de APSC de una categoría media-alta soportan ISOs de 1600 o 3200 relativamente bien y las cámaras full frame pueden manejar ISOs de 6400 o incluso superiores de una manera aceptable (o eso dicen :)
Entonces... ¿la única forma de no tener ruido es tener la mejor cámara que nos podamos pagar? Por supuesto que no. Hay formas bastante más económicas y bastante sencillas.


8 de abril de 2018

Manejando escenas de alto Rango Dinámico (y 3)

Tal y como decíamos en las entradas previas (aquí y aquí) una de las mejores opciones, o al menos de la que mejor me funciona a mí, para enfrentarse a escenas de alto rango dinámico es el empleo del ahorquillado de exposición y la posterior fusión de todas las imágenes mediante máscaras de luminosidad, en mi caso a través del Panel de Tony Kuyper.

Tal y como decíamos, la técnica consiste en obtener varias imágenes variando el nivel de exposición entre ellas, para posteriormente aprovechar de cada una las zonas mejor expuestas.

En el ejemplo mostrado aquí (ver Imagen 1) se han tomado tres imágenes: una central o toma base, una subexpuesta (-1EV) de la que se recuperarán las altas luces y otra sobreexpuesta (+1EV) de la que se recuperaran las sombras. Tal y como se puede ver en las miniaturas los parámetros de las tres imágenes son iguales (11mm, f/8, iso 100) salvo la velocidad de obturación que va variando para permitir el incremento de exposición. En concreto se han empleado valores de 1/250seg, 1/125seg y 1/60seg de tal forma que existe una diferencia de +1EV entre toma y toma (porque se permite el doble de paso de luz entre cada una). Quizás, visto a posteriori la toma sobreexpuesta podría estarlo todavía un poco más para recuperar algo más de sombras, bien haciendo una toma adicional, bien habiendo disparado a 1/30seg o 1/40seg para permitir más entrada de luz. De todas formas, nada que no sea subsanable subiendo ligeramente las sombras en edición.

Imagen 1: Imágenes realizadas (-1EV, 0EV, +1EV)
Bien... pues una vez hechas las fotos toca meterse en harina.  El primer paso consiste en intentar equilibrar la luminosidad general de las imágenes, intentando conservar el detalle en las zonas que nos interesa de cada una. Esto facilitará que las transiciones en la fusión final sean lo más suaves posible.

¿Y en qué consiste eso de equilibrar exposiciones? Pues en hacer que las tres imágenes tengan una apariencia lo más similar posible. Así, en la imagen subexpuesta deberemos subir ligeramente la exposición (y si es necesario sombras y/o negros) para acercarla a la de la toma base, a la vez que bajamos las altas luces para evitar que estas pierdan detalle. Por el contrario, en la toma sobreexpuesta será necesario bajar la exposición general (y quizás altas luces y blancos), a la vez que se subimos las sombras para mantener el detalle y que no se empasten.

Después de estos ajustes, la apariencia final de las imágenes debería similar, algo de estilo a lo mostrado en la imagen 2.

Imagen 2: haciendo coincidir exposiciones totales

Una vez ajustadas las exposiciones globales de las diferentes imágenes, toca proceder a su fusión. Así que pasaremos las imágenes a Photoshop, cada una como una capa independiente. Al menos para mí, lo más cómodo consiste en ubicarlas de la siguiente forma: abajo del todo la toma central o toma base, justo encima de ella la toma que tiene correctamente expuestas las luces (toma subexpuesta) y encima del todo la imagen que tiene correctamente expuestas las sombras (toma sobreexpuesta), tal y como se muestra en la imagen 3.

Imagen 3: ubicación de las capas
Actualización: un paso importante antes de comenzar es acordarse de alinear todas las capas para evitar problemas posteriores con la fusión

Una vez ubicadas las capas, es la hora de empezar a generar las máscaras de luminosidad. La manera más cómoda es a través del Panel de Tony Kuyper. La versión completa actual es la v6, pero hay también una versión gratuita (descarga aquí) que contiene la funcionalidad básica para generar y aplicar las máscaras de luminosidad. Si somos más de usar acciones que paneles, son muchas las páginas que ofrecen la posibilidad de descargarlas de manera gratuita (e.g. aquí)

Teniendo únicamente visible la capa con la imagen de la toma base, comenzamos bloqueando la luminosidad (botón composite del panel) para que se genere la máscara de luminosidad correspondiente a la imagen. Una vez generadas las máscaras, activamos la capa inmediatamente superior para extraer de ella las luces. Esto se consigue aplicando una máscara de luces 1 o luces 2 a esta segunda capa (ver imagen 4). ¿Qjué conseguimos con esto? Generando las máscaras sobre la toma base nos permite seleccionar las zonas de esta imagen con más nivel de luminosidad. Éstas zonas de altas luces estarán algo pasadas... peeero... las reemplazaremos con las misma zonas extraídas de la segunda capa (-1EV) en dónde sí estarán correctamente expuestas. Exactamente esto es lo que se consigue con generar las máscaras sobre una capa y aplicándosela a otra.


Imagen 4: Seleccionando luces
Una vez ajustadas las luces, es el momento de hacer exactamente lo mismo con las sombras. Así que, teniendo visibles las dos capas inferiores (toma base y toma de luces) volvemos a generar las máscaras de luminosidad. Una vez generadas, activamos la capa superior y aplicamos sobre ella una máscara de sombras (1 o 2). De esta manera, nos quedaremos con las sombras de esta tercera imagen, mejor expuestas que las de la toma base (ver imagen 5).

Imagen 5: Seleccionando sombras

Pues listo!!! Así que ahora ya sólo queda acoplar todas las imágenes de tal forma que la imagen resultante estará formada por una mezcla de lo mejor de cada una de las anteriores (ver imagen 6): los medios tonos de la imagen o toma base, las luces de la imagen subexpuesta (para evitar que se quemen)  y las sombras de la imagen sobreexpuesta (para evitar que se empasten). 

Imagen 6: Imagen final

Edito (gracias a José Luis Morán por el apunte): 

Otra posible forma de hacer la fusión sería ordenar las capas de acuerdo a su luminosidad (e.g. la más luminosa abajo de todo, en medio la toma base y arriba la toma subexpuesta) e ir recupeando luces paulatinamente. Es decir, calcular las máscaras de luminosidad (botón composite) sobre la última capa, aplicar una máscara de luces 1 o 2 a la capa intermedia, volver a generar las máscaras de luminosidad con las 2 capas inferiores visibles y aplicar nuevamente una máscara de luces 1 o 2 a la capa superior.  

Al revés también sería posible (recuperando sombras). Es decir, ubicando las imágenes en orden decreciente a la luminosidad (la más oscura abajo y la más clara arriba). En este caso, se calculan las máscaras de luminosidad (botón composite) con únicamente la capa inferior visible, se aplica una máscara de sombras 1 o 2 a la capa intermedia; se vuelven a generar las máscaras de luminosidad con las 2 capas inferiores visibles y se aplica nuevamente una máscara de sombras 1 o 2 a la capa superior.

Tal y como se observa en la imagen 7 (click para ampliar), los resultados obtenidos con cualquiera de estos tres métodos son prácticamente idénticos.

Imagen 7: Comparativa de métodos

7 de abril de 2018

Manejando escenas con alto Rango Dinámico (2)

En la anterior entrada acerca de cómo manejar escenas con un alto Rango Dinámico se daban una serie de pautas para enfrentarse al citado problema. Entre ellas, y dentro del apartado de edición, se hacía referencia al método ELE de José María Mellado o la técnica de HDR. En esta entrada se profundiza un poco más en ellos.


1 de abril de 2018

Manejando escenas con alto Rango Dinámico

El rango dinámico de una escena es la diferencia de luminosidad entre las zonas menos expuestas (las sombras/negros) y las zonas más expuestas (altas luces / blancos).

En circunstancias normales la diferencia entre ambas zonas es tal que el sensor de la cámara puede dar cabida al mismo, permitiendo que tanto las sombras como las luces de la escena queden correctamente reflejadas en la imagen final. Es decir, ni las sombras se vuelven negro puro (se empastan) ni las luces se vuelven blanco puro (se revientan).

Pero... ¿qué ocurre cuando no estamos en estas circunstancias ideales sino en situaciones más extremas? Sin ir más lejos, por ejemplo en una puesta de sol en la que fácilmente el rango dinámico de la escena. Pues que la imagen que tenemos ante nuestros ojos...


... no suele ser la que sale en la cámara. ¿Por qué? Porque el rango dinámico de esa escena (la diferencia entre luces y sombras) excede el rango dinámico del sensor de nuestra cámara. Así pues, tenemos un problema... porque si exponemos para que las luces de la imagen queden correctas, empastamos las sombras (ver imagen 1); mientras que si exponemos para que las sombras queden bien, reventamos las luces (ver imagen 2). Y si nos quedamos a medias, pues ni tenemos bien las luces ni tenemos bien las sombras... vamos, un auténtico desastre.

Imagen 1: Si se  expone para las luces, éstas quedan correctas, pero en contraprestación las sombras quedan demasiado negras (se empastan)



Imagen 2: Si se expone para la sombras, se retiene textura en éstas, pero se revientan las altas luces (en este caso incluso de más al estar ligeramente sobreexpuestas incluso las sombras)

Entonces.... ¿qué pasa? ¿no es posible hacer fotografías en este tipo de situaciones? Claro que sí!!! Hay varias soluciones a la hora de enfrentarse a ellas... a continuación en más detalle.


6 de marzo de 2018

Frases para recordar

¿Cuál de mis fotos es mi fotografía preferida? Una que voy a hacer mañana.
Imogen Cunnigham, Fotógrafa


12 de febrero de 2018

Saal: prueba de cuadro personalizado


Pues por aquí andamos de nuevo para dar mi opinión acerca de uno de los productos de Saal Digital. En este caso, y como siempre gracias a un cupón de prueba ofrecido a través de Instagram, he tenido la ocasión de comprobar otro de sus productos: los cuadros personalizados.

En este caso me ha venido a pedir de boca, pues andaba con la idea precisamente de imprimir una de mis últimas fotos, una panorámica de la Dársena de A Coruña:

Dársena (A Coruña)

El proceso de petición y maquetación es idéntico al del álbum digital, producto que ya había pedido y valorado satisfactoriamente con anterioridad (aquí y aquí).

Empezando por el final, veamos el producto acabado:

Resultado final

La primera impresión, que según dicen es la que cuenta, es muy buena. El nivel de acabados y el tacto me ha sorprendido muy gratamente y la reproducción de colores, aún no siendo exacta, es muy satisfactoria, quizás carente de un poco de contraste y brillo. Aunque, para ser justos, probablemente la diferencia sea más culpa de la calibración de mi monitor que del acabado de impresión.

La propia web de Saal ofrece también la opción de descargar el perfil ICC para calibrar el monitor del tal manera que nos ofrezca una visión lo más realista posible del acabado final. En mi caso, descubrí esta opción una vez realizado ya el pedido, pero es justo reconocer que, una vez cargado el perfil ICC, los resultados en pantalla son prácticamente idénticos a los del producto final, aunque sigo echando en falta un poco más de contraste o enfoque.

El acabado escogido es de Aluminio Dibond. Había otras opciones: metacrilato, aluminio dibond butlerfinish, panel de pvc, galleryprint y fotolienzo. Para todas ellas se pueden leer sus características y precios de partida claramente detallados en la página web de SaaL.



Cuadros personalizado: tipos de acabado

A la hora de escoger tamaño de impresión la lista es interminable. Agrupadas por formatos (2:3, 3:4, 4:5, panorama y cuadrado) aparecen diferentes opciones de tamaños prefijados, cada una con su precio. Por si eso no fuese suficiente, es posible escoger la opción de formato personalizado permitiendo especificar una anchura y altura concreta para la que se nos proporciona de forma instantánea el precio. En mi caso esta fue la opción escogida, especificando un tamaño de 60cm x 30cm.

La propia aplicación nos indica además el nivel de calidad de la imagen escogida para evitar seleccionar imágenes que carezcan de resolución suficiente para el tamaño de impresión escogido.

En cuanto a la forma de colgar, existen también varias alternativas a la hora de realizar el pedido: desde el más económico colgador estándar (que se pega por la parte trasera del cuadro dejando disponibles los enganches para colgar en la pared), hasta un bastidor de aluminio (con el plus de que genera una separación entre el cuadro y la pared) o los soportes atornillables.

Sistema de sujección estándar
En el paquete vienen también 2 gotas de plástico para colocar en la parte inferior del cuadro a modo de separadores.

Los plazos de producción y entrega se han ajustado a lo especificado durante el pedido (2-3 en el primer caso y 4-5 en el segundo). En concreto ha tardado 10 días, pero cogiendo fin de semana, ola de frío y carnavales por medio :) con lo que se han alargado algo de más los plazos de entrega, no así los de producción.

En cuanto al envío, este puede rastrearse con un enlace proporcionado en la propia web de gestión de pedidos. En mi caso, el pedido fue entregado por mrw y esta web redirigía a la propia aplicación de tracking de mrw, que no brilla precisamente por la claridad de sus informaciones. Mucho paso por plataforma X, por plataforma Y... pero ni fecha tentativa de entrega ni nada que se le parezca. 

El paquete ha llegado correctamente protegido por una caja de cartón externa, en apariencia lo suficientemente rígida. Dentro de la caja el cuadro venía envuelto en plástico y con una capa protectora bajo la cara pintada. Además el cuadro estaba sobre más láminas de cartón que deberían de protegerlo ante cualquier eventualidad surgida en el transporte.  En este punto, todo perfecto.

Protecciones de transporte
En resumen, 100% satisfecho tanto con el proceso de petición como con el de los acabados finales. Las discrepancias de color existen, pero en absoluto son para desmerecer el producto. Sólo son apreciables, y muy vagamente, viendo a la vez el cuadro y la imagen original.  Teniendo delante únicamente el cuadro la sensación es de un acabado y color perfecto.

8 de febrero de 2018

Sincronizando la hora en máquinas virtuales

Érase una vez, un problema que salta en dónde menos te lo esperas...

Pongamos que se tiene que compilar un programa para 32 bits en una máquina de 64 bits. La solución rápida, directa y en principio sencillísima es crear una máquina virtual, instalar allí un sistema operativo de 32 bits y el compilador en cuestión. 

Primer problema: si la fecha de la máquina virtual es la actual, el compilador protesta porque la fecha de finalización de soporte ha sido sobrepasada y no te deja iniciar siquiera el proceso. Grandes males, grandes remedios: cambiamos la fecha de la máquina virtual haciéndole creer que está dentro del periodo de validez y listo.

Segundo y gran problema... por mucho que insistamos en hacer esto, resulta que la máquina virtual y la máquina anfitrión están puestas de acuerdo para sincronizar la hora, con lo que nuestro gozo en un pozo.

La solución en este caso no es trivial ni obvia, así que para no olvidarse ahí va por escrito:

1) Es necesario instalar las Guest Additions en la máquina virtual (trabajo con Virtual Box)

2) Detener el servicio VBoxService.exe en la máquina virtual (Host (Ctrl Dcho) + Alt +Sup) y eliminarlo del registro con VBoxService -u

3) Volver a registrar el servicio, pero deshabilitando la sincronización horaria:

sc create VirtualTimex binpath="c:\windows\system32\VboxService.exe --disable-timesync" type=own start=auto

Y sin embargo se mueve...

Parece que son puntos luminosos fijos en el cielo, pero nada más lejos de la realidad: las estrellas no paran de moverse a lo largo de la noche.

Bueno, hablando con propiedad, es más bien la tierra la que no para de girar con lo que tenemos la ilusión de que son las estrellas las que se mueven.

¿Y cómo es este movimiento aparente? Pues entorno a un punto imaginario que se corresponde con la prolongación del eje de giro de la Tierra. 

Esto es relativamente fácil de visualizar si imaginamos que estamos situados exactamente sobre el eje de giro de la Tierra (a unos 23.5º del Polo Norte) y mirando perpendicularmente hacia arriba. ¿Qué ocurriría? ¿Qué veríamos? Pues que todas las estrellas girarían entorno a nuestra vertical acompañando el giro de la tierra.

En el hemisferio norte si prolongamos este eje de giro hacia el infinito tenemos la suerte que prácticamente coincide con una estrella: la Estrella Polar. Por lo tanto, las estrellas realizarán su giro entorno a ella. En el hemisferio sur no tienen esa suerte de contar con una estrella, al menos visible a simple vista, que marque el polo sur celeste.

Evidentemente, situados sobre el eje terreste, la Estrella Polar estaría situada justo sobre nuestra cabeza, con un ángulo 90º grados sobre el horizonte, pero a medida que se vaya modificando nuestra latitud también varía su posición. Así, cuando más cercanos estemos al ecuador, más baja será la ubicación de esta estrella en el firmamento, estando a nivel del horizonte sobre el mismo Ecuador. Concretamente, la Estrella Polar tendrá la misma altura en el cielo que la latitud (distancia en grados al ecuador)  del lugar desde dónde se esté realizando la observación.

Y esto... ¿nos lo creemos o podemos comprobarlo por nosotros mismos? Pues nada más fácil: basta con hacer una foto. Un poco especial, sí... pero una foto al fin y al cabo: una fotografía circumpolar
.
En una entrada previa (aquí) ya expliqué más o menos los parámetros de la cámara. Resumiendo: colocar un ISO bajo para no generar más ruido que el imprescindible en la toma, un diafragma intermedio (e.g. f/8) para tener la imagen en unos parámetros de nitidez ideales y ajustar el tiempo de exposición para que la iluminación sea la adecuada (lo habitual serán un par de minutos). Para iluminar el primer plano, o bien usaremos linternas -en la primera de las exposiciones- o bien dejaremos esa tarea a la luz de luna como en la imagen anterior. Una vez configurada la cámara, basta con hacer una secuencia de fotos (cuantas más mejor) y luego unirlas en Photoshop o en algún programa tipo startrails para dejar al descubierto el camino seguido por cada estrella alrededor de la Estrella Polar.

Circumpolar sobre Penas de Rodas (Outeiro de Rei - Lugo)

Encoro de San Xoan (Guitiriz)
Paseo de los Menhires (A Coruña)


A modo de curiosidad, la primera de las imágenes anteriores está tomada en un lugar, cuando menos, espectacular: Penas de Rodas, en Outeiro de Rei (Lugo). Lo sorprendente del lugar es que las dos imponentes piedras de granito están cuidadosamente orientadas de acuerdo a criterios astronómicos. Así, coincidiendo con el solsticio de verano, el sol se pone exactamente entre ambas rocas (ver imagen) y en el solsticio de invierno es la salida del sol la que coincide entre ellas. ¿Demasiada precisión para ser casualidad?

Solsticio de Verano en Penas de Rodas
Evidentemente, tratándose de Galicia, tampoco podía faltar la leyenda asociada al lugar :) Y es que según estas leyendas, recogidas por el poeta Manuel María, el interior de las piedras está relleno de oro y alquitrán. Si alguien se aventurase a romperlas y abriese la de alquitrán, éste inundaría toda la zona.

13 de enero de 2018

Frases para recordar

No hay reglas para las buenas fotografías, solamente hay buenas fotografías 

Una verdadera fotografía no necesita ser explicada ni expresada con palabras

Ansel Adams, Fotógrafo